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RAQUEL ALGABA

MIND CONSTRUCTIONS

 

 

 

Mind Constructions

2016

Estructura en madera, tela, escayola, resina, plástico y pintura mate negra.

160x100x200 cm

Proyecto residencia C.A.V Neomudejar.

 

 

La metáfora, en realidad, pone en escena su propio proceso y no la escena originaria donde ocurre el significado. Su coartada es su procedimiento, el paso de una escena a otra, [...] termina por hacer presente lo inexistente [...]  el proceso metafórico debe ser descubrimiento. (Colodro, 2000, p. 139)

 

 

Lo indecible es en ocasiones aquello que no podemos definir. Al igual que las palabras pueden ocultar y proteger otros significados, la imagen juega a esconderse entre sus estructuras. En nuestra mente, como sucede al utilizar los mecanismos de la memoria, todo parece difuminarse, agolparse de pronto en pequeños resquicios o presentarse con formas que nunca habían sido planteadas. Al igual que el lenguaje parece asentarse de manera inconsciente e involuntaria en nuestras primeras etapas de vida, así ocurre con las imágenes.  Existen misterios que no alcanzamos a comprender. Las figuras nos incomodan porque lo que no se entiende no puede explicarse y lo inexplicable ha sido motivo de discusión desde nuestros primeros días. Los elementos han sido compuestos a partir de conexiones que parecen querer ser descifradas, pero que en todo caso, deben permanecer en su incapacidad de señalarse.  ¿Cómo operan las imágenes inmateriales en los procesos de pensamiento? ¿Qué papel desempeñan en la comunicación humana?

 

Mind Constructions constituye el núcleo principal de mi trabajo durante los meses como artista residente en el C.A.V Neomudéjar. Fue concebida para expresar por medio de lo visual ideas que no pueden ser expresadas a través del habla. Las imágenes parecen crear sentido a través de una superposición de ellas mismas. Así, en esta escultura, el sentido o los núcleos de atención parecen provenir desde muchas partes (quizás de una manera provocada) donde la preocupación por el cuerpo, uno que nunca llega a verse y que se ve representado, casi intuido, por los peleles, lleva a mostrar una fragilidad que traspasa los límites de lo corpóreo, para quizás mostrarnos un diálogo interior con nosotros mismos.